El asesinato de un político colombiano llevó al laureado Nobel de Literatura en 1982 Gabriel García Márquez (1927-2014) escribir en1981 la novela «Crónica de una muerte anunciada». Salvando distancia y escenario, pero no «ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir» como se expresó ‘Gabo’ al momento de recibir el premio en Suecia; anoche en un campo de fútbol (el estadio Mandarín de Venezuela) nuestra Selección de fútbol prácticamente sentenció en forma redonda qué, salvo que nos vaya bien en el repechaje- que es un decir si es que llegamos a esa instancia- vamos camino a otra crónica de una eliminación anunciada: de mirar de lejos el próximo Mundial del 2026 que organizarán tres países (Estados Unidos, México y Canadá) entre el 11 de junio y 19 de julio.
Si no pudimos ganarles a los llaneros en Lima (1-1) resulta hoy muy fácil decir tras la derrota de anoche devolviendo la visita (0-1) que la culpa la tiene al árbitro chileno Cristian Garay porque le anuló el gol a Bryan Reyna cuyo cabezazo llevó a que la pelota rozara su brazo antes de ingresar al arco y, por eso fue bien invalidado; que a Paolo Guerrero le hicieron un penal que no vio y menos recurrió al VAR como sí ante el evidente jalón de Zambrano sobre Martínez que sí lo hubo y por eso Salomón Rendón acabó sancionando el solitario triunfo a su país frente a un rival como el peruano que sigue sin anotar un solo gol en sus partidos de visita que lleva jugados ya en estas 14 fechas de las Eliminatorias mundialistas. No por el apasionamiento de cierta crítica de nuestra prensa deportiva se va a creer todo.
Hablo con Edison Pérez, ex árbitro FIFA de renombre y me dice textual: “Se debió evitar suspicacias de antemano cuando se supo el nombramiento de la terna chilena y no se hizo; no todo va a ser siempre color de rosa y no me quiero meter en su decisión de marcar gol y luego recurrir el VAR porque, al final, primó su criterio de invalidar el cabezazo de Reyna”.
Mi colega y amigo Pedro Ortiz desde la Redacción de “El Comercio” hace más de 20 años describe la ´posición de víctimas´ que solemos adoptar cada vez que vivimos situaciones como las de anoche cuando estos pesares, es verdad, se empezaron a cocinar hace tres años cometiendo mil y un errores dentro y fuera de la cancha; cambiando entrenadores como quién se saca una camisa para ponerse otra. Y hay que decirlo: anoche nos ganó una Selección con poco, pero con justicia. Olvidemos las matemáticas y pongámonos a trabajar en serio.
Ni siquiera el amplio y rotundo fracaso de Juan Reynoso a los que se sumó Jorge Fossati que quiso “revolucionar” nuestro fútbol con sistemas que han quedado atrás y hasta temeroso de cruzar la línea central del campo contrario. La evidente pérdida de nuestra identidad futbolística, determinaron que lo de Ricardo Gareca mal o bien lo siga trayendo a la memoria el aficionado peruano en estas horas de desasosiego. Hoy somos el emblema del temor y la mezquindad. El juego nuestro la verdad, que no alcanza para desatar optimismo. Basta mirar la tabla de posiciones y ver que de 14 partidos jugados solamente hemos ganado dos, empatados cuatro y perdido ocho con solamente siete goles a favor mientras Gallese ha recibido 17.
Pues bien, ¿qué necesitamos para no perdernos el Mundial del próximo año? Sumar seis puntos que le restan como local en Lima: Ecuador (que ayer le sacó un empate a cero goles a Chile de visita ante los gritos furiosos de los hinchas mapochinos de “Gareca ya se va”) y el terrible Paraguay que viene con una impresionante racha de triunfos con su entrenador Gustavo Alfaro y de visita no perder con Uruguay ni Colombia en una misión casi imposible pero en el fútbol todo puede ocurrir.
Se viene ahora una pausa larga por las Eliminatorias (jornadas 15 y 16 entre el 4 y 9 de junio). La derrota de anoche contra Venezuela quedó para las estadísticas, pero sí dentro de los apuntes de mi colega argentino Jorge Barraza que bien valen tomar en cuenta y analizar estos detalles importantes: de los 34 jugadores que tiene hoy Venezuela en su plantilla oficial de estas Eliminatorias solamente ¡dos! actúan en su campeonato local. Los otros 32 juegan en Europa, Argentina, Brasil, España y Estados Unidos. ¿Y nosotros? apenas 13 afuera (Peña, Tapia, Lapadula, Carrillo, Gallese, Callens, Reyna, Sonne, Ramos, Abram, Araujo, Aquino y Quispe).
Un tema interesante a analizar más adelante, sin duda, que en este tercer mes del año 2025 tiene al fútbol peruano premundialista en una eliminación anunciada… Que también la vive hoy la crítica chilena como que sus titulares hoy señalan que la decisión de su compatriota soplapito Garay al anular el gol peruano también terminó perjudicando a ellos porque esperaban que Venezuela no ganara y así no se alejase de la tabla. El mundo, como la pelota, redondo y dando botes y rebotes.