Cuando cuesta perder un partido…

 

Perder un partido de fútbol las más de las veces resulta frustrante. Mucho más cuando siempre se está con el marcador en contra (0-1, 1-1, 1-2, 2-2) y sobre el final tu rival te anota el tercero y te deja el 2-3 sin vuelta que darle. Duele y por eso terminas preguntándote ¿por qué demonios tras ir con marcador desfavorable y alcanzo a empatarlo termino perdiendo en los últimos minutos? ¿Es que acaso los golazos de dos jugadores salidos de la cantera ‘rimense´ (Jesús Pretell y Martín Távara) sirvieron de poco para una igualdad qué, en cierta medida, hacía justicia en un gran partido jugado a un ritmo frenético?  Ese fue el rango que le dieron las oncenas de Cristal y Palmeiras anoche en el Estadio Nacional a este partido de Copa Libertadores por el Grupo G.

Una derrota peleada por el lado de Cristal terminó con el gerundio de valiendo más que una victoria casual de los paulistas. Es que hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria. Y sigamos comprendiendo, pues, que el fútbol, en este Siglo XXI es cada vez más un ajedrez y en el ajedrez si pierdes un segundo la concentración y te equivocas, estás muerto. Le ocurrió a Leandro Sosa que pese a estar junto a su compañero Gianfranco Chávez terminó ´fouleando´ innecesariamente dentro del área a López y fue penal. Lo mismo pasó con Gianfranco Chávez que en lugar de lanzar la pelota al lateral optó por el córner y tras la ejecución llegó el tercer gol del triunfo tras cabezazo del colombiano Richard Ríos gracias a su estatura: mide un metro 82 contra el metro 76 de Joshimar Lora. Hasta en este tipo de biotipo perdemos.

Todo aquello que escribo me lleva a zambullirme en Google buscando una ilustración que permita, al menos, analizar lo sucedido a la gente celeste frente a un rival de fuste que no por algo está considerado como uno de los mejores del fútbol brasileño (ha sido campeón 12 veces) y se llevó el título de la Libertadores hace cinco años. Encuentro que existe un elemento mucho más importante al que probablemente no se toma en cuenta y que fija un antes y un después si un equipo busca asegurar hasta el final el resultado que desea: equivocarse lo menos posible.

Esto resulta especialmente relevante cuando enfrentas a un rival directo -Palmeiras lo fue siempre- porque el once paulista por su capacidad y roce internacional le lleva ventaja a Cristal. Es allí donde la opción era de no venirse abajo técnica y futbolísticamente y, por eso que estando dos veces con el marcador desfavorable Cristal halló la paridad. Los saltos de alegría de su entrenador argentino Guillermo Farré (44 años) fueron la mejor demostración de cómo vivía la tienda celeste los golazos ante un arquero de selección como lo es Weverton en el ‘Scratch’.

En Cristal entendieron siempre que por más rival que tuvieran al frente también se le podía lastimar y se jugó esas opciones bajo un estado mental colectivo de ir para adelante y si no es por el cabezazo del colombiano Ríos hoy viernes el 2-2 se estaría celebrando en La Florida como un triunfo. No fue así en una semana totalmente negativa: en Copa Libertadores perdieron Alianza Lima, Universitario y Cristal; en Sudamericana cayó Atlético Grau y empató Melgar y, en cuanto a cómo caminamos con las selecciones todo es desfavorable: la de Mayores con Óscar Ibáñez penúltima en las Eliminatorias y escaso margen para llegar al repechaje; en juveniles última con ‘Chemo’ del Solar que nos hubiera permitido jugar el Mundial en Chile este año (27 de septiembre al 19 de octubre) y en menores con Luis Silvestre igual. Colera con cero puntos y cero goles a favor y 17 en contra tras cuatro partidos que otorgaban ¡siete plazas! para el Mundial de Catar entre el 3 y 27 de noviembre próximo. Más de lo mismo. Para llorar.

 

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